
Para ir haciéndome a la idea... Aurora Boreal, Joanna Lumley
Un planeta peculiar

Con el paso del tiempo he aprendido…o quizás comprendido que la vida es mucho más simple de lo que parece. A veces, nos la complicamos nosotros, otras veces se complica sola y alguna otra nos la complican nuestros amigos, allegados, familiares…y también un desconocido, puede tener esa capacidad.
Claro está, que si no quisiéramos, y fuéramos conscientes de la gran fuerza que tiene nuestra propia voluntad la vida sería más fácil, si aceptáramos que todo aquello que nos pasa está, directamente, relacionado con nuestra voluntad, nuestra forma de actuar ante “las complicaciones”, probablemente, sería mucho más sencilla, espontánea y natural.
No, no piensen, que hay que actuar sin pensar, se puede pensar, pero también confiar en la intuición. Buscar la lógica, en las circunstancias, aceptar los errores y valorar lo que tenemos nos ayudaría tanto en las rutinas diarias como en las decisiones importantes y, a veces, inoportunas.
Muchas veces nos perdemos lo básico, lo natural, lo que pasa día a día, lo ignoramos porque siempre perseguimos grandes metas y no disfrutamos del camino que nos lleva hacia ellas…un camino, que probablemente, siendo largo nos dirige a una meta que dura un instante.
Disfrutar de los instantes cotidianos es un lujo que no todo el mundo sabe disfrutar…nos pasamos el día fotografiando la realidad. Mirando nuestro mundo desde el objetivo, desde el frío cristal. No sería mejor, disfrutar el momento, con nuestra propia vista, nuestros propios sentidos, grabar nuestras visiones en nuestra mente, respirar hondo, cerrar los ojos y dejarnos sorprender por la vida? De qué nos sirve fotografiar la vida para luego pasarla a la pantalla de un ordenador? Al fin y al cabo, una montaña, un paisaje, un lago, un camino, una flor…probablemente, sea totalmente diferente para mí que para cualquier otra persona…porque mortificar la realidad para que quede fríamente etiquetada en un archivo? Nunca se me olvidará en mi viaje a África la emoción de ver una simple jirafa, sí, una jirafa! Verla moverse, andar, comer acacia… Por eso te digo, disfruta, simplifica y vive lo que el mundo te presenta en cada momento, no vivas para contarlo, vívelo tú, deja que te sorprenda, así tus narraciones, tus vivencias serán vivas, emocionantes y palpitantes. El calor de tus recuerdos, las mantendrán vivas, transformando las sensaciones junto a tu evolución personal. Te darás cuenta de que todo es simple, sencillo y que el poder de decidir cual va a ser tu vida es tuyo, no dejes que la inercia del eje te conduzca, a veces, puede ser relajante, pero siempre está bien nadar a contracorriente hacia tus objetivos, disfrutando del trayecto y sonriendo ante las adversidades. Sé que es difícil, pero no imposible, inténtalo.
